ANNA Y EL REY

 

La película Anna y el Rey, narra la historia de una mujer británica que contratada por el Rey de Siam, llega a este reino para ejercer su profesión como institutriz. Es válido aclarar, que actualmente esa historia debe ser ubicada en Tailandia, puesto que dicho país cambio su nombre que anteriormente era Siam, como se nombra en esta ficción. En función de la época en la que se enmarca la película, numerosos factores pueden ser analizados para realizar una reflexión sobre el encuentro entre dos culturas tan distintas; que vas más allá de las culturas inglesas y siamesas, sino que responde al encuentro entre Occidente y Oriente. Esta peli puede ser una gran propuesta para utilizarse en clase, aunque yo creo que ya es una clásico. Si queres enterarte más, seguí leyendo.

Los personajes encarnar a la perfección tanto las máximas imperantes en sus culturas, como los valores, la idiosincrasia y la consecuente forma de actuar. Efectivamente, la primer cuestión a mencionar es el papel que se le asigna a Anna: institutriz. De alguna manera u otra, vemos como ella es quien posee el conocimiento. Sin embargo, no debe dejarse de lado que no se lo considera el conocimiento absoluto, sino el necesario. Hablamos de necesidad, porque tal como el rey mismo dice, “Inglaterra se esta imponiendo ante el mundo”. Allí debe hacerse un transición, puesto que mas allá de que sea la mujer la institutriz, ella representa a la Inglaterra del siglo XIX, cuyos conocimientos se van expandiendo alrededor del mundo.

 En cuanto a la relación entre Anna y Mongkut comienza no de la mejor manera. Si bien se toma como factor desencadenante del descontento de la inglesa que el rey no le haya proporcionado una casa propia y tardara varias semanas en recibirla por primera vez, vemos de trasfondo que se gestan las diferencias entre las  dos culturas. Y por otro lado, en un determinado momento, Anna decide no respetar el protocolo y va en busca del rey. Esto genera en él algo ambiguo, puesto que por un lado le da la pauta de lo determinada, perseverante y quizás altiva que puede ser ella, pero a la vez, encuentra algo interesante y ahí es donde confluye la historia amorosa, que no es particularmente lo que compete a esta reflexión.

Así comienza la historia de una lucha constante de ideologías. La mujer propone ideas innovadoras, que se habian gestado en Occidente, pero se encuentra con un rey obstinado. A lo largo de la película, vemos como en Anna va a recaer una misión “iluminadora” que hacer ampliar la mentalidad del hombre. Si bien él era consciente de que debía llevar a cabo algunas reformas, ante determinados planteos de Anna muestra cierto grado de reticencia.

La fricción inicial tiene una razón evidente. Se encuentra el absolutismo por un lado y el liberalismo puro por otro. En Siam, se conservaban estructuras político-sociales muy similares a las del Antiguo Régimen, mientras que Anna esta cargada de una corriente que surge con las revoluciones del siglo XIX, tanto en lo político como en lo social o en lo económico. Anna, viene a representar a la famosa  “sociedad de clases” que surge en Europa, mucho más abierta y dinámica, que otorga real libertad al individuo. Sin ir más lejos, los burgueses que estaban consolidando poder, salen a conocer el mundo y a intentar mostrar los logros que habían tenido.

En su idiosincrasia, Anna deja ver conceptos como el de individualismo, libertad, igualdad entre las personas y la importancia por ejemplo, de la propiedad privada. Esto se muestra en situaciones tales como su molestia porque no es recibida como cree que se merece (el individuo esta por sobre cualquier otra cuestión); la necesidad de actuar como ella quisiese, ya sea con respecto a la enseñanza o en cualquier otro aspecto (un derecho inviolable, que pone el límite a un gobierno en la intromisión en la vida de los individuos); la aberración que considera ver a la esclava atada y maltratada, pidiendo que se la libere ( todos las personas son iguales entre sí, para la ley y para el Estado); o reclamando por una casa propia fuera del castillo, para educar a su hijo ( el respeto de la propiedad privada como fuente de desarrollo individual).

También debe tenerse en cuenta, que otro posible conflicto resida en la desconfianza que significa Occidente. Siam en ese momento, se ve afectado por desordenes internos, causado por grupos revolucionarios y alguien que traiciona al rey y asimismo, desde el exterior intenta ser ocupado. Por ejemplo, Birmania pretende invadir el reino y este país es una colonia británica. De modo que la presencia de potencias expansionistas en la zona genera desconfianza. A pesar de esto, como es sabido, hoy en día, Tailandia es el único país del sureste asiático que no fue ocupado por potencias extrajeras, gracias a la habilidad de sus gobernante durante el siglo XIX y principios del XX. Esto lo refleja claramente Anna y El Rey, mostrando a Mongkut como un soberano sagaz e inteligente.

Evidentemente, esta película muestra el choque entre dos culturas. Debe concluirse con que el film propone un atractivo contraste entre los protagonistas, un contraste entre Oriente y Occidente, un Absolutismo y un Liberalismo, que sin embargo, se diluye o mejor dicho, se rearma de modo tal que Anna aprende algo de “Politica Real”, es decir, lo difícil que es manejar un reino entero y el Rey a modernizar (termino que puede ponerse en discusión, porque no necesariamente lo que aluda a Occidente debe ser moderno, pero sin lugar a dudas, algunas cuestiones de índole humano por ejemplo, se orientan hacia el lado correcto) su país.

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